Ensayo/Libros/Poesía/Reseña

Viaje solar de un tren hacia la noche de Matachín

viajesolarportada2013

Viaje solar de un tren hacia la noche de Matachín
Javier Alvarado
Universidad de Quintana Roo
México, 2013

Por Luis Armenta Malpica 

Conocí el trabajo de Javier Alvarado en Panamá, al resultar ganador del Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán, 2010-2011. Luego de una fragorosa discusión de varias horas, al lado de las escritoras panameñas Emma Gómez y Eyra Harbar, la obra Balada sin ovejas para un pastor de huesos (o algo nos nombra su heredero), mi candidata, fue elegida por unanimidad, “porque es la que mejor dialoga con la poesía inscrita en el [movimiento] neobarroco, con un manejo acertado de la inter-textualidad. Los epígrafes, citas y homenajes son, más allá del referente culto, parte fundamental de la propuesta…”, tal cual asentamos en el acta.

Después del desayuno de presentación, nos debatimos entre un libro muy bien escrito e impecable manejo tonal, pero completamente recargado en la poesía del canon, y este libro de Alvarado, que asume algunos riesgos; con una intensidad descontrolada en su discurso: una escritura alucinante, con base en la dislocación de las figuras de retórica, un trenzado verbal y culterano que deambula sin miedo entre la prosa de intención y el versículo que mueve a muchos de sus preceptores: Lezama Lima, José Carlos Becerra, Néstor Perlongher, Enrique Lihn, y un afán (maravilloso) de asentarse en su siglo, entre colegas. De allí que existan citas, referencias, elementos anecdóticos y epígrafes a granel. Esta obsesión también se manifiesta en otros libros suyos: Carta natal al país de los locos (Poeta en Escocia) y Por ti no pasa nunca el tiempo (y otros poemas al espejo).

Pese a la juventud del autor, su escritura es cada vez más adulta y potente, según lo que leemos en Viaje solar de un tren hacia la noche de matachín (la eternidad a lomo de tren). Se trata, nuevamente, de la reconstrucción de un episodio histórico y, por ende, la parte informativa resulta el terraplén para estos poemas. Otra vez, un extenso título y, por si no bastara, la síntesis adentro del paréntesis.

A lo largo de seis estaciones, con la carne abierta en Canal, Javier Alvarado se sube al vapor de las metáforas con el mismo largo y trepidatorio vaivén de los durmientes. En posición de loto tiritan sus palabras y dejan caer preguntas y cotejos de un viaje sin retorno: estridentes, sufridas, al borde del suicidio ritual de una doncella en los teatros de ópera, esas palabras a veces son la historia de Cantón y en otras ocasiones el Panamá de ahora, cicatrizado ya, rechinando de oriente.

Bitácora de hollín, este pequeño libro es uno de esos acordeones de papel de arroz y tapa de bambúes que tienen dos historias. La vida (como se le recuerda) y el sueño opuesto a uno (como pudo haber sido). La poesía nada más los contrasta. El humo de la noche también llegó del sol.

Una sola verdad no da color al mundo, ni por ser mayoría (como los chinos). Las ausencias salvajes nos recuerdan que nadie viaja solo. La eternidad (nos diría Eliseo Diego) por fin empieza en tren.

Lejano del incipiente Aquí todo tu cuerpo escrito, Javier Alvarado ha conseguido hacerse de una voz con amplio reconocimiento en Centroamérica y otras partes del continente. En parte, porque ha viajado y promovido su labor por medio de lecturas. Pero no hay plataformas permanentes, aunque sea en Trois-Riviéres (Quebec), en México o Granada (Nicaragua). En vida, muchos poetas acrecientan su fama con simpatía o tesón. Otros, con reconocimientos y una vasta y constante publicación de libros. Hacen bien.

Yo quisiera pensar que el viaje de Javier Alvarado recién comienza. Que el tren de la escritura se mueve lentamente. Más un viaje solar, aunque su permanencia pueda pasar de noche. Y creer que cuando el tren avanza, los rieles permanecen. Y es el humo (en el tren de la herencia) lo que deja la tierra hacia mejor altura.

_______________________________________

armenta-malpicaLuis Armenta Malpica (D.F., 1961)  Poeta, ensayista y traductor del francés. Director de Mantis editores. Ganador de diversos reconocimientos nacionales e internacionales en cuento, novela y poesía, entre los que destacan los premios Clemencia Isaura, Efraín Huerta, Ramón López Velarde, Benemérito de América, Alí Chumacero, San Juan del Río, Amado Nervo, de San Román, e iberoamericano de poesía Continentes (Unesco). Mención en el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (Chile, 2000) y en el VIII Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén (México-Cuba). Expremio de poesía Aguascalientes, en 1996, y Premio Jalisco en Letras 2008.  Autor de trece poemarios: Voluntad de la luz, Des(as)cendenciaEbriedad de DiosLuz de los otros,Ciertos milagros laicos, Mundo Nuevo, mar siguienteSangrial, El cielo más líquido yCuerpo+después, entre otros. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s