Crítica/Libros/Poesía

Abigael Bohórquez, el poeta en su poesía

Abigael Bohórquez. La creación como catarsis
Ismael Lares
Fondo Editorial Tierra Adentro-CONACULTA
México, 2012

por Mijail Lamas

Abigael Bohórquez no es sólo, como afirmaba Carlos Pellicer, el primer poeta importante que ha dado el norte, es también una voz fundamental de nuestra tradición poética. Su obra ha sabido ganarse un lugar en una tradición que, sorda a la valentía que se desboca y denuncia, regatea el reconocimiento y calla. Ante este escenario Álvaro Solís atina al decir que “la falta de difusión en la obra de un poeta tan importante como Bohórquez es un vacío imperdonable en la poesía mexicana”; pero como también apunta, es labor de sus lectores sacar a la luz la obra de este deslumbrante artífice.

Los tres momentos críticos más elevados sobre la poesía de Abigael Bohórquez son: “El péndulo”, prologo a Heredad. Antología provisional (1956-1978), texto de Carlos Eduardo Turón; la puntual nota del tabasqueño Dionicio Morales para Las amarras terrestres. Antología poética (1957-1955); y finalmente “Con un temblor de voz en lo que queda de palabra: Abigael Bohórquez” que fue publicado en el número 15 de la revista Viento en vela, de la autoría del ya citado Álvaro Solis. En ellos se nos presenta la obra del sonorense con un rigor crítico sin concesiones, alternado con admiración afectiva. En ellos la vida y la obra del poeta de Caborca se delinea, presentando algunos aspectos en los que valdría la pena seguir indagando.

Ante este reto y consiente de que “quien lea los versos de Bohórquez estará condenado a indagar su basta obra, misma que tendrá efectos definitivos en cualquiera que se arriesgue a su lectura”, Ismael Lares se aventura en Abigael Bohórquez. La creación como catarsis, y se da a la tarea de inquirir en la obra del poeta desde su marginación, sus influencias, su originalidad y su vocación para el escándalo, donde obra y biografía están estrechamente ligadas. La purificación a través de la experiencia que representa el drama humano que se encara de frente, le sirve de hilo conductor. La negra noche del alma de Bohórquez atraviesa por tugurios sombríos, militancia desencantada, marginación, rechazo y derrota.

Lares parte de dos modelos fundamentales para desarrollar su libro: Paul Valery y Octavio Paz, pero sobre todo construye su ensayo con el modelo dialéctico y reiteradamente lírico de este último, lo que por momentos vuelve a su prosa redundante y errática.

“La verdadera libertad se ejerce sometiendo la palabra. Afirmar el compromiso poético. La poesía Bohorquina es, ante todo, compromiso. Pero también es, en palabras del poeta: ‘un largo puñal y lo levanto’. La doctrina poética del sonorense es un laberinto, él mismo, cuya salida es otro camino.”

Lares inicia con una descripción de la poesía como realización suprema del arte, para dar paso a una síntesis del tema general de libro: la obra de Abigael Bohórquez. Luego realiza un bosquejo hablado del poeta, su personalidad, su lenguaje, sus libros fundamentales apuntalando con algunas citas. Esta imagen se completa cuando se señalan las influencias determinantes de Bohórquez, así que busca trazar la genealogía poética de éste. De esta manera, la ironía de Salvador Novo y la pasión combativa de Efraín Huerta son fundamentales para alimentar el genio del joven poeta comprometido, también aparece Federico Garcia Lorca como el componente cantarino que le dará a su poesía amorosa esa alada ligereza y esa profundidad dolorosa.

Hacia la mitad del volumen, Lares explora dos poemas de corte narrativo hechos a modo de homenaje, “Canción de amor y muerte por Rubén Jaramillo” y “Palabras por la muerte de Silvestre Revueltas”. En su análisis logra establecer los paralelismos biográficos que los personajes tienen con el poeta, por un lado la rebelión y el compromiso social, por el otro el genio atormentado por el demonio del alcoholismo, signos inequívocos en la vida de Bohórquez.

En “Los pasos que regresan” y “El poeta jitanjafórico” Ismael Lares aterriza mucho más su análisis, y a la vez que recupera dos obras poco conocidas de Abigael Bohorquez: “Elegía por los pasos que no regresaron”, un poema épico de los menos logrados del poeta, y “Lola: esdrújulas y jitanjánforas”, que no es más que una “búsqueda de un vestigio, una aventura en pos de la musicalidad”.

Lares remata su libro con dos apuntes: “La palabra como defensa” donde vuelve a su registro lírico y parece glosar de manera más acusada a Octavio Paz: “Las palabras del individuo son las de toda la comunidad”, sin embargo, la idea de otredad como defensa se revela primordial en la obra de Bohórquez, que se mira constantemente en el rostro de los rechazados, porque se sabe parte de ellos.
Luego “La noche como figuración poética”, aborda unos de los poemas esenciales de la obra de Abigael Bohórquez “Noche Noche”. Lares despliega una teoría de la noche y del sueño como sustancia que alimenta al poema, territorio que logra su solidez a través del alimento vaporoso de los sueños. Sin embargo, aquí difiero con el ensayista ya que personalmente considero a este poema es fruto de una vigilia insoportable, de la insidia de un insomnio, por todo lo que pesa ser un hombre que lucha por su forma de amar y combate con su palabra la injusticia del mundo.

Finalmente, Abigael Bohórquez. La creación como catarsis cumple en mostrar al artista elevado, al que siendo paria construyó una obra de valor y arte, desafiante más allá de su homosexualidad, comprometida sobrepasando dogmas, poesía siempre, que hoy por hoy constituye un canto ineludible de nuestra tradición poética.

____________________
MIJAIL LAMAS es poeta, traductor y crítico. Nació en Culiacán, Sinaloa, el 22 de febrero de 1979. Ha publicado los libros de poemas Contraverano (2007), Cuaderno de Tyler Durden seguido de Fundación de la casa (2008) y Un recuento Parcial de los Incendios, selección de poemas(2009). Obtuvo el accésit del XXVII Concurso de Poesía Ciudad de Zaragoza en 2011  y el Premio Nacional de Poesía Clemencia Isaura en 2012. Twittea en @mikhailenko

7 pensamientos en “Abigael Bohórquez, el poeta en su poesía

  1. Estimado, coincido casi en todo contigo, excepto por un detalle. No considero que el texto de Álvaro Solís sea uno de los momentos críticos más elevados sobre la poesía de Bohórquez. Antes que Álvaro, Miguel Manríquez advertía sobre la falta de difusión en la obra del sonorense, incluso su libro “Pasión, cicatriz y relámpago” señala hacia ese rumbo. Hay una magnífica tesis titulada “El tema gay en la poesía de Abigael Bohórquez”, de Rubén Henríquez Serrano, donde se apuntan comentarios críticos más elevados que los de Álvaro Solís. Ramón I. Martínez también publicó una breve reseña a “Navegación en Yoremito”, poemario infinitamente superior a la mayoría de los escritos por Bohórquez. No quiero alargar la conversación, pero es necesario abrir el espectro y no encasillar los momentos críticos a tres autores, mucho menos al último que mencionas.

    • Estimado Jorge, que ya antes alguien haya señalado el injusto desinterés por la poesía de A.B. no lo convierte en mejor, esto no es la fila de las tortillas. El tema Gay en la poesía de A.B. es apenas la punta del iceberg, la orientación sexual del poeta es apenas un aspecto, importante sin duda, como lo son los gitanos en la obra de Lorca. Haría falta una argumentación más amplia y comparativa de tu parte sobre los ensayos de Solís y Manríquez. Conozco los dos y puedo decir que son estupendos, personalmente prefiero el de Solís. Saludos y gracias por comentar.

  2. Señores, creo que, definitivamente, Dionicio Morales es hasta el momento quien lleva la estafeta de la crítica sobre A.B. Tuve la magnífica oportunidad de leer no solo los ensayos y estudios que ambos comentan, sino varios comentarios por demás asertivos y extraordinarios. Están, por decir algunos, los de Efrén Ortiz Domínguez, Thelma Nava, Ricardo Solís, Jesús Armando Haro, Enrique Mijares, Bruno Ríos Martínez de Castro, entre otros. Lo importante, lo verdaderamente imprescindible, es el esfuerzo que estamos haciendo, a manera de colectivo disperso, por encumbrar a cabalidad, al gran poeta del norte de México. Espero que este libro, publicado con tanta generosidad por parte de FETA, sea un escalón más, de la pirámide que levanta al poeta sonorense. Y conste, hubo una vez un hombre: ya es bastante.

  3. Si hablamos de trabajos académicos, el trabajo más riguroso (y no en el sentido de amplio, sino de utilización de un marco teórico-crítico para el análisis) es el ensayo de Christina Karageorgou, “Abigael Bohórquez o la voz sobre la frontera”. No digo que el ensayo de Manríquez no sea una aproximación válida, pero es de otro tipo.

    Si alguien tiene algún ensayo de DIonisio Morales sobre Bohórquez o sabe de su ubicación, agradecería mucho sus coordenadas.
    PD. Mi tesis también está buena :P jaja

    • Dionicio Morales publicó el ensayo como prólogo a la antología Las Amarras terrestres. También lo encuentras en Conjuros y divagaciones, un fragmento aparece en el siguiente link: http://goo.gl/o2d7O Agradecería que nos indiques dónde encontramos el ensayo de Karageorgou.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s